Les he dado ejemplo para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes.
El Ministerio de Colaboradores acoge a quienes han recibido el llamado inicial del Espíritu Santo y desean comenzar a servir. Aquí se sirve de manera formada, acompañada y vinculada a una comunidad — no es solamente un grupo de voluntarios para cubrir eventos, sino un proceso pastoral de acogida, formación, acompañamiento, discernimiento y crecimiento en el servicio.
Como Simón de Cirene, quien venía del campo con sus propios afanes y terminó compartiendo la carga de Jesús, así el colaborador aprende a caminar con Cristo, a compartir las cargas y a colaborar con su misión: no carga en lugar de Cristo, aprende a cargar con Cristo.
Su misión es acoger, formar y acompañar a quienes comienzan a servir, para que el servicio nazca del amor y edifique la comunión. Su visión: colaboradores maduros, perseverantes y unidos a su parroquia y a su grupo de oración, listos para un servicio reconocido.
Ninguno de los requisitos de este ministerio es una barrera. Todos son un camino: se caminan poco a poco, siempre acompañados.
La base de todo servicio auténtico.
El servicio nace del amor, no del deber.
Nadie sirve solo: se sirve en comunidad.
Un camino sostenido, no un impulso.
Un corazón dispuesto a aprender y servir.
“El colaborador no carga en lugar de Cristo; aprende a cargar con Cristo.”
— Como Simón de Cirene, Guía Pastoral del Ministerio de Colaboradores · RCC Paterson NJ“Señor Jesús, Maestro y Servidor, enséñanos a reconocer tu rostro en cada persona. Danos un corazón humilde, manos disponibles, palabras que edifiquen y la sabiduría de tu Espíritu. Que nuestro servicio nazca del amor, fortalezca la comunión y conduzca a otros hacia ti. Amén.”
— Oración final, Guía Pastoral del Ministerio de Colaboradores · RCC Paterson NJ